Traducido al español, por el Dr. Miguel Ángel Valdez
Delegado de zona para Centro América y el Caribe.
Academia Internacional de Implantología y Periodoncia AIIP.
La rehabilitación exitosa de implantes dentales depende no solamente de la correcta integración biológica a largo plazo de los implantes de titanio en los tejidos adyacentes sino también del anclaje del implante en una posición ideal, dentro de de una apropiada relación inter e intra arcadas. De esa forma podrán alcanzarse tanto las metas estéticas como una función apropiada. 1-4. Algunas veces ocurren complicaciones. Distintos cambios patológicos de los tejidos periimplantarios pueden clasificarse en la categoría general de Enfermedad Periimplantaria. La pérdida ósea peri-implantaria progresiva, junto con lesiones inflamatorias de los tejidos blandos, serán definidas como Peri-implantitis. 3,5,6
Se ha informado que dos grandes factores etiológicos asociados con la reabsorción del hueso crestal peri-implantario, son la infección bacteriana y los problemas biomecánicos asociados a sobrecarga. Es importante notar que la causa de la pérdida ósea crestal peri-implantaria puede ser multifactorial, y que tanto la infección bacteriana como los factores biomecánicos pueden ser elementos contribuyentes. 2,3,5 También existe alguna evidencia experimental y clínica que apoya el concepto de que cargas biomecánicas excesivas pueden conducir a un elevado estrés y micro fracturas en la parte coronal del contacto hueso-implante. Esto llevaría a la pérdida de integración alrededor del cuello del implante, de tal modo que se originen defectos tipo dehiscencia o fenestración alrededor de un implante posteriormente a su inserción y uso. 3,5,7
En estos casos se utilizarían injertos óseos y membranas barreras para lograr una curación completa alrededor de los implantes. 1,6-11
Mediante material de injerto y una membrana barrera se cubrió un defecto tipo dehiscencia en el hueso alveolar vestibular hallado en un paciente portador de un implante funcionando desde hacía 7 años.
Paciente masculino de 54 años de edad que se presenta con inflamación de los tejidos blandos en la región maxilar derecha. Al examen clínico encontramos un área con inflamación y una palpación firme. Una radiografía panorámica, reveló perdida de hueso vertical en las paredes óseas mesial y distal alrededor del cuerpo del implante, el cual estaba localizado en la posición del primer premolar maxilar derecho. La lesión pensamos que fue el resultado de un trauma oclusal localizado (figura 1). Clínicamente, el implante aún se encontraba estable. Se tomó la decisión de cubrir la dehiscencia con material de injerto y una membrana barrera. Previo al procedimiento quirúrgico, se practicó un ajuste oclusal. Bajo anestesia local realizamos una incisión mucogingival, levantando un colgajo mucoperióstico. Se observó tejido inflamado en el área bucal del implante (figura 2). Posteriormente al curetaje del tejido inflamado, las espirales del implante quedaron descubiertas (figura 3). El curetaje se realizó con curetas plásticas para proteger la textura del cuerpo del implante. Posteriormente, el defecto se llenó con un aloinjerto de hueso desmineralizado desecado y congelado (DFDBA por sus siglas en inglés) (Dembone, Pacific Coast Tissue Bank, Los Angeles, CA, USA) el cual fue cubierto con una membrana (Biomend, Pacific Coast Tissue Bank, Los Angeles, CA, USA) (figuras 4 y 5). El colgajo mucoperióstico se suturó sobre la membrana (figura 6). El paciente fue puesto en un régimen de antibióticos (Amoxicilina, 3 veces al día) y Clorhexidina. Las suturas fueron removidas 7 días después de la cirugía. Seis meses después de la cirugía,, una radiografía panorámica y un examen clínico revelaron una marcada regeneración del tejido óseo y una correcta osteointegración en el área alrededor del cuerpo del implante (figura 7).
La predictabilidad y el éxito de los implantes ha resultado en el incremento de su uso como reemplazo de piezas dentales. Consecuentemente, también se ha incrementado el tratamiento de implantes con complicaciones en los tejidos periimplantarios duros y blandos causadas por infecciones bacterianas, errores de colocación quirúrgica y/o excesiva carga funcional 1-3.
Muchos aspectos de la interfase formada por tejidos duros y blandos con los implantes aún permanecen sin ser completamente comprendidos, y las similitudes y disimilitudes entre las reacciones de los tejidos periimplantarios y periodontales, todavía están bajo investigación. 3,12 Los cambios microbianos son muy similares a aquéllos que ocurren alrededor de los dientes naturales. La flora bacteriana encontrada en la periodontitis del adulto es muy similar a la de las periimplantitis.13-18 Además, una causa de complicaciones periimplantarias puede estar enlazada a estos organismos pero las pruebas de tal probabilidad aún no se encuentran disponibles.3 Las fuerzas biomecánicas pueden generar gran cantidad de estrés, provocando micro fracturas en el área de contacto hueso-implante a nivel coronal.19-23 como en este caso que nos ocupa, ocasionando un defecto tipo dehiscencia, derivado de un trauma oclusal localizado.
Actualmente, hay datos que sugieren que una perdida ósea experimental puede ser inducida solamente por acumulación de placa bacteriana. Una destrucción de tejidos moderada puede controlarse al mejorar la higiene oral y utilizando diseños protésicos adecuados. En general, los defectos óseos serán tratados sea mediante procedimientos quirúrgicos resectivos o con técnicas regenerativas 3,4,12
Varios materiales osteoconductivos (Fosfato Tricálcico, Hidroxílapatita, Carbonato de Calcio, Cerámica) han sido usados para llenar alvéolos post-extracción para preservar las dimensiones del hueso. Un material a base de minerales desproteinizados de hueso bovino (matriz ósea desmineralizada) se ha usado recientemente observando los principios de regeneración tisular guiada para reconstruir un hueso alveolar deficiente.4,5,24-27 Para lograr aún mejores resultados cuando se trata un defecto óseo alrededor de implantes dentales, puede usarse una combinación de aloinjerto de Hueso Desecado Congelado Desmineralizado (DFDBA) y aloinjerto de Hueso Desecado Congelado No Desmineralizado (FDBA), aunque cualquiera de ambos materiales puede ser empleado sólo.26 Partículas de hueso autógeno también pueden utilizarse mezcladas con cualquiera de esos materiales de aloinjerto.11 Los aloinjertos de Hueso Desecado Congelado Desmineralizado (DFDBA) son altamente bio-compatibles y tienen un efecto positivo en el proceso de regeneración. El defecto tipo dehiscencia que se presenta en este estudio fue tratado con DFDBA (basados en las tasas de éxito informadas por estudios previos).
El desarrollo de técnicas recientes con membranas de barrera, nos permiten mejorar el mantenimiento de espacio en la regeneración ósea guiada (ROG) por lo cual resulta factible actualmente el aumento vertical de rebordes. Usando una membrana barrera, se crea un espacio protegido sobre el área a ser aumentada estabilizando el coágulo e impidiendo la penetración de tejido blando. Se favorece entonces la migración lenta de células osteogénicas, lo cual resulta en la formación de nuevo hueso. Las membranas reabsorbibles y no reabsorbibles son útiles no solamente para prevenir la migración de los gránulos del material de injerto a los tejidos submucosos, si no que también permiten guiar la regeneración de los tejidos.
Después de un periodo de cicatrización de 6 meses, el implante estaba inmóvil al examen clínico, y al examen radiográfico el defecto óseo que fue injertado con partículas de DFDBA parecía estar completamente rodeado con hueso recién formado.
Los defectos óseos pueden ser tratados con injertos de hueso autógeno, así como también con otros materiales como esponjas de polivinilo, sales de calcio, derivados de poliuretano, derivados de carbono, hidroxílapatita, fosfato tricálcico, hueso congelado-desecado (DFDBA o FDBA), etc., Sin embargo, los aloinjertos de DFDBA presentan muchas ventajas al compararlos con otras alternativas. Este material es altamente biocompatible y tiene un efecto positivo en el proceso de cicatrización.
En este estudio, un defecto tipo dehiscencia fue tratado quirúrgicamente con un aloinjerto de DFDBA y una membrana barrera. Un seguimiento durante un periodo de 7 años demostró que utilizar este tipo de aloinjerto sobre defectos creados alrededor de implantes dentales induce una notable neoformación de hueso.
Los autores afirman no tener intereses económicos con ninguna compañía ni productos mencionados en este artículo.